Asociaciones: ser un asociado

Asociaciones: ser un asociado

Asociación, ¿de qué tipo?

Entrar en una asociación suele ser más un hecho casual que algo buscado, aunque se dan ambas cosas. La idea de causal, la asocio con que suele ser algo a lo que se llega por gustos o inquietudes de la gente. Y muchas veces íntimamente ligado con la posibilidad de conocer o desarrollarse más en algún tema. De hecho, las Asociaciones nos abren puertas a relacionarnos con gente que puede aportarnos o a la que podemos aportar puntos de vista interesantes y nuevos.

Aquí haría un inciso para distinguir entre las asociaciones en las que participamos de forma lúdica, que suelen estar relacionadas con los hobbies que uno tiene y las asociaciones con fines laborales.

Asociaciones con fines lúdicos, lo primero que a muchos se les pase por la cabeza antes de formar parte es: ¿pero yo tengo la suficiente valía para entrar ahí?, ¿y si soy el único que no sabe nada?, ¿qué voy a aportar?… Estas dudas son muy comunes entre aficionados, sobre todo entre gente que no ha desarrollado su hobby desde un punto de vista más profesional.

Por el contrario, las asociaciones con fines laborales suelen ser buscadas por los miembros o futuros miembros y suelen responder a necesidades de tipo colaborativo para sacar a delante proyectos profesionales. La cooperación entre los miembros a su vez puede favorecer nuevos proyectos. Y una capacidad muy valorada, es la astucia para negociar de los miembros con el fin de que todos se beneficien. Este tipo de asociaciones está fuera de las englobadas en la ley orgánica 1/2002, de 22 de mayo.

Sea como sea, cuando ves cómo funcionan las asociaciones y empiezas a empaparte de las actividades y sus necesidades, la participación de uno mismo entra en juego. Formar parte de una asociación puede suponer dedicarle mucho tiempo.

asocia

La Asociación y sus partes

La Asociación según la RAE es el “Conjunto de los asociados para un mismo fin”. Enfocándome en las asociaciones sin ánimo de lucro, donde no hay intereses laborales de por medio o al menos de los que los socios puedan beneficiarse económicamente. En ellas los asociados pueden aportar de tantas formas como asociados haya y es lo que hace que la idea de lo que es participar en una asociación cambien según sus miembros. En cualquier caso, la unión de esta gente suele moverse por motivos más emocionales como el gusto por hacer algo, ayudar a alguien o alcanzar una misión. Esto estimula a que sus miembros aporten lo que quieran, puedan o sepan.

El trabajo debe ser colaborativo, y al final es cierto que unos trabajan más que otros. Por eso se suelen establecer roles internos:

  • Junta directiva, serán los asociados que representan legalmente a la asociación. Estos socios acaban asumiendo toda una serie de obligaciones que otros asociados no tienen. Esto se recomienda que sea expuesto en los estatutos de la Asociación. Aunque la participación de los asociados debe ser libre, la carga extra de trabajo no remunerado en una Asociación sin ánimo de lucro puede ser muy agotadora.

 

  • Socios o personas físicas, que tiene voz y voto, ante los cuales debe responder la junta directiva. Sin embargo, muchas asociaciones diferencian niveles internos, llamando socio, asociado o miembro a los componentes de la asociación según la actividad o los derechos que los estatutos internos indiquen. No obstante, estas tres palabras son desde el punto de vista semántico sinónimos, y desde un punto de vista legislativo también a menos que los estatutos aprobados indiquen lo contrario. Es el caso de los socios honoríficos, a los cuales se les reconoce su voz, pero no su voto en las asambleas.

Salvo que los estatutos aceptados por los socios no digan lo contrario, cualquier asociado no tiene nunca la obligación de participar en las actividades propuestas por esta. Pero es cierto que, de la cooperación de sus asociados, salen las diferencias entre asociaciones pequeñas y grandes.

Si una Asociación se da de alta, debe cumplir una serie de requisitos englobados dentro de la ley orgánica 1/2002, de 22 de mayo, reguladora del Derecho de Asociación. Esto se traduce al final en que algunos de los socios, normalmente los de la junta directiva, acaban sumiendo más trabajo administrativo y organizativo como indicábamos antes. Esto debe ser tenido en cuenta porque puede genera desavenencias o desencantos internos, que desembocan en enfados. No siempre pasa esto, puesto que hay asociaciones que se mantiene años y años gracias a relevos internos de los miembros que las forman.

hacer algo grande

Lo positivo de las Asociaciones

Las actividades que realizan son las que dan valor a la propia asociación y a los miembros. En ellas la cooperación de gente distinta y con diferentes puntos de vista pueden proporcionar trabajos o resultados fascinantes.

Las asociaciones al poner en contacto gente con interese comunes facilitan que las actividades llevadas a cabo sean en un ambiento distendido y de disfrute. Y para reforzare eso, es muy adecuado que los asociados vean sus esfuerzos recompensados haciendo visible su actividad o su aporte. Esto además humaniza el fin que tenga la asociación y de cara a la gente externa hace más atractivas las actividades realizadas.

Incluso un modo de que la asociación agradezca la labor de gente externa que colabora, a veces es a través de los “socio honorífico”, como forma de gratitud a gente que no necesariamente debe o quiere formar parte de una asociación.

Pero lo más positivo si cabe es que entre los socios o personas físicas de la asociación se puede encontrar amigos puestos que los intereses comunes son importantes y se suelen estrechar lazos realizando diferentes actividades.

Sin embargo, que un grupo de amigos funde una asociación no asegura que acabe siendo buena idea. ¡Pero que esto no te deprima! Sal a buscar asociaciones donde participar y amigos encontrarás. Incluso de las asociaciones fundadas con amigos, aunque las amistades no perduren puede que la asociación sí, ¡no desistas!. De todo se puede ver el lado positivo.

Llegados a este punto… ¿formas parte de alguna asociación?, ¿con qué te quedarías tú de una asociación?, ¿qué piensas de la colaboración?… Cuéntame lo que quieras, estaré encantada de leerte.

Nuria González C.

Bióloga, fotógrafa, investigadora y apasionada de los viajes, la ciencia y la divulgación.

Deja un comentario

Cerrar menú
A %d blogueros les gusta esto: